Una de webs, y CMSs...

Vie, 04/26/2013 - 13:15 -- admin

Buenos días ;)

Hoy me decido a hablar para descargar mi "ira" (nótese el entrecomillado, en realidad no es tan trágico el sentimiento).

Mis comienzos en la red fueron algo lentos y torpes. En relidad, pienso yo, como los de la mayoría de españoles. Esto se debió probablemente a dos razones principales: en primer lugar, el desconocimiento generalizado de todo lo concerniente a Internet en este país, y, en segundo y nada desdeñable, el hecho (porque era un hecho) de que ningún hogar de clase media (o incluso media-alta) podría permitirse el lujo de pagar facturas telefónicas de cien mil pesetas, lo que al cambio serían unos 600€, pero que en valor real de la época equivaldría más bien a unos 1000 euros.

Mi llegada a internet se retrasó hasta mis tiempos de universidad. Mis primeros contactos con la red fueron en los laboratorios de la Universidad de Córdoba, a finales de 1999, mucho después de que yo hubiese conocido a Linux (a mediados de los '90). Incluso después, tardé en despegar. Para mi la red era algo méramente instrumental, ya se sabe, a esa edad uno tiene muchas cosas de las que ocuparse :P.

Mis primeros pinitos en cuanto a la creación de contenido web llegaron con DreamWeaber, y fue más por necesidad que otra cosa. En realidad tuve que aprender a usarlo para trabajar como profesor en una academia. Lo odié desde el primer momento tal y como había odiado a Visual Basic en las prácticas de física de la universidad. Ya desde mi tierna infancia me sentía más cómodo delante de una pantalla negra con texto blanco que delante de un montón de menús y ventanas entre los que me tenía que perder para encontrar la más trivial de las funcionalidades. Pero divago...

No fue hasta algunos años más tarde cuando me empecé a dedicar de forma profesional a la creacion de contenidos web (aunque solo de forma ocasional). Mis primeras creaciones, que por desgracia ya no están on-line (si exceptuamos mi viejo sitio, enlazado en el menú de la izquierda), eran a base de xhtml y php, escrito todo a mano en un editor de texto avanzado, usualmente bluefish. A día de hoy, sigo pensando que ésta es la mejor forma de trabajar para webs que no tengan un tamaño excesivo (cambiando xhtml por html5). Una vez que uno tiene su juego de plantillas maestras es la forma más rápida, menos costosa y más sencilla de trabajar... para mi, claro.

Sin embargo, el tamaño de los encargos fue creciendo, y cuando uno trabaja en solitario se hace imperativo reutilizar código para grandes proyectos. Es por eso que a principios de 2010 empecé a evaluar distintos CMS, como opciones viables a largo plazo, y teniendo en cuenta sobre todo la flexibilidad, la potencia, y, lo que es más importante, la documentación y la comunidad y/o ecosistema que hubiera alrededor de cada uno de ellos.

Había oído hablar de Wordpress, aunque, quitando el aspecto del típico blog que empezó a surgir hace unos años hasta debajo e las piedras, poco sabía de él. Tirando del hilo llegué a encontrar varios CMS que parecían interesantes, pero los fui descartando por tal o cual razón. Finalmente, la elección se redujo a tres posibilidades, y esas eran Wordpress, Joomla y Drupal.

Wordpress fue el primero en ser descartado. Realmente es una herramienta muy concreta y tiene sus limitaciones. Eso no es malo, más bien es una de sus virtuades. Es una herramienta que siempre tengo presente, tiene sus usos...

Después de muchas horas en los foros (como mero observador) y de mirar documentos, módulos, etc. para los dos CMS restantes, me decanté por Drupal.

Ciertamente, la curva de aprendizaje fue muy dilatada al principio, pero la documentación es excelente y el soporte realmente bueno. Hay montones de módulos de libre uso, muchos de ellos de una excelente calidad. Los usuarios y desarrolladores forman una comunidad activa, y resuelven tus dudas de forma rápida y proactiva. Incluso en las ocasiones en las que hay que tocar el código, todo es mucho más sencillo cuando te dicen qué es lo que tienes que buscar y te dan unas pautas para poder hacerlo (por mucho php que sepa uno).

He de decir que, desde ese día, no he mirado atrás.

... ummm... peeeero....

Pero Joomla solo estaba herido, no muerto, y acechaba agazapado...

Hace unos meses me llamó un buen amigo mío para decirme que un conocido suyo quería hacer una remodelación en su web. Se convocó la reunión de rigor con el nuevo cliente, vi su web antigua que era de una simplicidad pasmosa, y pasamos a hablar de detalles técnicos. El único requisito que me puso es que el backend usado debía ser Joomla. Por supuesto, intenté quitarle esa idea de la cabeza, pero no hubo forma de hacerlo.

Por circunstancias que no vienen al caso, así debía ser, punto.

¿Quién dijo miedo? ¡Manos a la obra!

Ahora mismo llevo un par de meses o tres luchando contra la bestia. Y es que en Joomla, cualquier cosa que sea más complicada que un blog personal (que es para lo que viene preparado, y pare usted de contar...) es mucho más dificil de conseguir. Los hechos en mi caso son los siguientes:

  • Los foros de Joomla recuerdan a los de Ubuntu: pocos usuarios, y menos que realmente sepan lo que están haciendo. No son buenos para buscar soporte de ningún tipo. A las cifras me remito. Yo tardo en abrir un hijo en un foro. Cuando lo hago es porque ya llevo días gastados buscando una solución y no veo ninguna salida plausible. He abierto cuatro hilos en el foro de Joomla, de los cuales tres no han recibido respuesta alguna. Uno de esos tres tiene más de dos meses de antigüedad. En fin...
  • El hilo que obtuvo respuesta, obtuvo la respuesta estándar en el foro de Joomla: OVERRIDE! Al final todo se reduce a pasarte horas usando "grep" en las fuentes de Joomla y buscando la plantilla que te molesta para crear un override del código de Joomla. Este tipo de cosas son las que terminan rompiendo los sitios cuando una actualización cambia el API usado por el override en cuestión.
  • La documentación es escasa y mala. Además, casi todo lo que hay está escrito para versiones de Joomla que están discontinuadas desde hace años.
  • Pocas extensiones de buena calidad, y las pocas que hay son comerciales. Tampoco sé si la calidad de las comerciales es tan buena, porque no las he probado...
  • El soporte para las extensiones es mediocre, en el mejor de los casos. No sé si el soporte comercial será mejor, pero... ¿quién se arriesga a pagar el dineral que vale cualquier extensión sin saber de antemano si le va a servir para lo que quiere? ¡¿Quíen es el guapo que se puede permitir comprar cuatro extensiones para hacer un sitio completamente funcional con lo que se paga por un sitio web hoy día?!

En lo que a mi respecta, Joomla sirve para lo mismo que Wordpress, aunque es mucho más difícil de manejar. Es cierto que en dar los primeros pasos con Drupal tardé mucho más, pero también es cierto que desde el primer momento se vería una progresión ascendente firme, recta y segura, que probablemente nunca termine ;). Nunca he tenido ese feelign con Joomla.

Al menos ya nadie puede decir que hablo desde el desconocimiento... algo bueno tenía que tener la experiencia.

También se perfectamente a donde tengo que mandar al próximo cliente que quiera algo en Joomla. ;)

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